SUELO SOBREELEVADO

El Pavimento Sobreelevado es un suelo modular compuesto por paneles apoyados sobre una estructura metálica regulable en altura. Entre el suelo base y el suelo elevado se crea un área técnica libre que sirve para el alojamiento de cualquier instalación técnica (redes informáticas y telefónicas, cables eléctricos, tuberías de suministro …).
Este espacio, de tamaño adecuado , permite que el cableado y las conexiones de todo tipo que se pasan a través de él ( alimentación, teléfono y cableado de TI , las tuberías de suministro , flujo de fluidos, etc.)

PARTES DE SUELO ELEVADO:

Acabado Superficial. Las propiedades físicas y mecánicas del gres porcelánico hacen de éste el material ideal como acabado en un suelo elevado. Existe una gran variedad de modelos de gres, solamente hay que elegir el material que mayormente se adapte a las propias necesidades funcionales y estéticas del local.

Panel. Es el componente que transmite las cargas de las baldosas de gres porcelánico y las distribuye a la estructura subyacente. Su composición es muy diversa y se caracteriza por los valores de resistencia mecánica y el comportamiento al fuego.

Estructura. Se compone de travesaños y pedestales. 

Los travesaños son perfiles trasversales que conectan los distintos pedestales con el fin de obtener la modularidad requerida, mejorar la estabilidad y distribuir la carga en la estructura.

Los pedestales constituyen los apoyos de todo el sistema y son los encargados de soportar la estructura, el panel y el acabado superficial; su función es la de transmitir las cargas a la losa de hormigón. La regulación micrométrica logra una planitud absoluta de la superficie de apoyo.

VENTAJAS

Con respecto a los suelos tradicionales, las ventajas de un suelo elevado se presentan a continuación:
Fácil de instalar. La instalación del pavimento elevado se realiza en seco y sin la necesidad de utilizar adhesivos. 

Reducción del consumo energético del edificio. El espacio técnico creado entre el suelo base y el nuevo pavimento elevado crean una cámara de aire que actúa como aislante térmico reduciendo el consumo energético y por consiguiente obteniendo un ahorro económico.

Rápidas y eficaces intervenciones de mantenimiento. La facilidad de montaje y desmontaje de los paneles individuales que componen el suelo elevado permite que las intervenciones de mantenimiento sean rápidas y eficaces, sin necesidad de realizar obras, reduciendo costes y tiempo de mantenimiento.

Versatilidad del sistema. Al ser los paneles idénticos se facilita el intercambio de los mismos, garantizando tanto la accesibilidad desde cualquier punto de la instalación, y permitiendo la movilidad de los puestos de trabajo, estructuras y futuras modificaciones de las instalaciones. Esto resulta particularmente ventajoso cuando en el transcurso de los años cambia el destino de uso de un local y es necesario incrementar, reducir o cambiar la superficie de un local.

Flexibilidad en las instalaciones. Mayor flexibilidad de las instalaciones ya que permite la reducción de la cantidad de cables y materiales utilizados en las distintas instalaciones. 

Corrige errores de planaridad de la solera. El pavimento elevado resuelve los errores de planaridad de la losa de hormigón.

APLICACIONES

La evolución de los suelos elevados ha permitido que su utilización  no se limite a cubrir únicamente los suelos de oficinas, uso más habitual, sino también a cubrir los suelos de agencias bancarias, centros comerciales, stands de ferias, hoteles, bares, hospitales, estudios médicos, pistas de baile, aulas de estudio, universidades, museos, reestructuraciones de entornos históricos, … . Hoy en día sus aplicaciones son ilimitadas siendo el sistema perfectamente válido para cualquier actividad.