Gran éxito del primer evento 2016 MAE "Retos de la arquitectura de bodega. Cultura y percepción"



15/02/2016

El pasado jueves 11 de febrero celebramos el primer evento del 2016: Arquitectura + Vino organizado por la responsable de MAE Gemma Vidal, donde más de 100 profesionales de la arquitectura tuvieron ocasión de disfrutar de una intensa jornada en nuestras instalaciones.

El periodista y editor gastronómico especializado en vinos y destilados, Federico Oldenburg, reconocido con el Premio Nacional de Gastronomía 2007 a la mejor labor periodística, fue el encargado de dirigir el evento y moderar las mesas de debate.

En el primer bloque, bajo el nombre “Pensar la arquitectura de bodega”, intervinieron arquitectos expertos como Ignacio Quemada, que describió el proceso de creación del multipremiado proyecto para bodegas Campo Viejo en Logroño desde sus inicios hasta su puesta en funcionamiento; Alfredo Arribas,  arquitecto y bodeguero, reflexionó sobre la complejidad de crear una bodega personal que todavía resta inacabada, exponiendo la dificultad de dar  por finalizado este proyecto tan personal; y Fernando Salas, arquitecto, nos habló del proyecto para la  sala de barricas de Vega Sicilia. Destacan los materiales naturales relacionados con el vino: madera, ladrillo y una austeridad estética sólo rota  por una singular barandilla vegetal que es un emblema de la sala.

El segundo bloque lo compuso un panel de debate: “La bodega como experiencia cultural” con participación de expertos, arquitectos y bodegueros.

Juan Díez Bulnes, de la bodega Bernabeleva, habló de su bodega familiar en San Martín de Valdeiglesias, donde elabora respetuosos vinos con variedades locales recuperadas como garnacha y albillo; Relja Ferusic, arquitecto del estudio SalaFerusic, destacó la necesidad de encontrar el equilibrio en el proyecto de una bodega: arquitectura, paisaje, necesidades del consumidor, y de los vinos e insistió en que se pueden hacer proyectos de bajo coste y gran calidad; Enrique Valero, director general de Le Domaine Abadía Retuerta destacó que la bodega tiene que ser un negocio, siempre respetando la historia y el paisaje, generando experiencias de calidad que se mantengan en el tiempo. “hay que vender emociones y productos, y lo primero es más importante”; y Josep Vendrell, arquitecto de Bodegas Gramona, destacó que “la bodega está pensada desde el interior para el exterior”.

Se pudo participar en una interesante experiencia para los sentidos, una cata arquitectónica, donde los propios autores de los vinos presentaron sus creaciones: Alfredo Arribas (Clos del Portal), Juan Díez Bulnes (Bernabeleva) y Álvaro Bernardo (La Mejorada).

Terminada la experiencia, los invitados al primer evento del 2016, disfrutaron de una agradable comida en las instalaciones del showroom MAE en la que se sirvieron vinos anfitriones de Castellón, gracias a la colaboración de la IGP Castelló.

Para finalizar este completo día, dedicado al vino y la arquitectura, se abrió un segundo coloquio bajo la identidad: “Fenomenología de la percepción vinícola” donde intervinieron: César Cánovas,  sumiller de Monvínic,  quien apostó por hacer equipo con los interioristas para crear espacios donde el respeto al vino sea el elemento destacado; Ricardo Arambarri, empresario, expuso su concepto de desmitificación de la cultura del vino: un porrón, la música y el ocio son representativos de su local de Logroño. Bruno Murciano, sumiller,  animó a ofrecer vinos por precios, ocasiones y momentos, para copiar la tendencia londinense; e Isabel López Vilalta, interiorista, expuso sus proyectos de restaurantes como ampliación de pasión por la gastronomía, el ambiente y la luz. Destacó el equilibrio y el silencio de la bodega de “El Celler de Can Roca”.

Momentos antes de la clausura, se dio a conocer el nombre del invitado ganador del sistema Coravin, un producto cuya tecnología permite, sin descorchar la botella, acceder y probar el vino de la misma en el momento que se desee.

Finalmente, Juan-Luis Grafulla, director general de Matimex, clausuró la jornada.